La primera noche
No entiendo muy bien porqué despues de una noche asi de horrible y aburrida y, siendo francos, no habiendo hablado con Tom una sola vez durante la noche, pensé que él era la puerta. La puerta hacia dónde no se, pero hacia el resto de mi vida.
Supongo que sería porque aquella noche tuve pequeños ápices de lo que podría ser una noche de fiesta y, hacía por lo menos 7 años que no había estado en una de verdad.
La vida en pareja y, más recientemente mi operación, habían resultado en una Xandra que había perdido el interés en socializar. Pero pronto descubriría que éso no era cierto y que solo había creado un escudo por miedo a ser herida. Había llegado el momento de bajarlo.
Asi que mi pareja entonces había decidido marcharse dos semanas separadas por una de vacaciones, y yo me iba a quedar trabajando. Y un día algo se intrudujo en mi y tomó control.
"Mi pareja se marcha este fin de semana, quieres salir de fiesta el Viernes?"
Hasta entonces solo habiamos estado fuera del trabajo solos para ir de local en local ofreciendole a la gente mesas para si fiesta de empresa de navidad.
"Si"
Y asi de fácil, con una palabra tan pequeña, de solo tres letras (porque fue Yes), mi vida iba a truncarse y cambiar 180⁰. No tenía ni idea de lo que acababa de hacer.
La noche llegó y yo trabajaba, pero había traido un cambio de ropa e iba a dejar mi uniforme alli para la siguiente mañana en la que trabajaba un turno doble y entrenaba a Bintou.
Fuimos a cenar a un restaurante español en Derby. Quizá estúpidamente no reservamos, y nos pusieron en el bar enchufados a un chorro de aire del Sahara que casi nos mata. Nuestro tiempo alli no fue ideal, pero llenamos los estómagos preparados para una noche larga. Un chupito de 43 cortesía de la casa nos entonaría para la siguiente parte de la noche.
Leaper fue la siguiente parada. Recuerdo un pub lleno hasta las trancas, con música buenísima y que te hacía querer salir de fiesta y bailar. Recuerdo 2 por £5 desperados y recuerdo que la persona que tenía delante me estaba haciendo ver que los colores en la vida podían ser radicalmente distintos a gris y negro. Había tanto más que había dejado fuera por miedo.
Despues de un rato largo que se sintió como tres segundos, mi primera experiencia en Stein Strasse. Y aqui si que descubrí que había tenido una parte de mi escondida durante años y estaba desesperada por salir.
Saturday Night empezó a sonar cuando estábamos en mitad de bailar en los bancos y tuvimos que subir al escenario. Fue liberador. Estaba delante de toda aquella gente bailando unos pasos que no me sabía y creía que por primera vez era yo. Sin sentir que nadie estaba parandome los pies o haciendome sentir distinta.
Aquellos cocteles de frambuesa nos dejaron medio inconscientes. Recuerdo a Tom en el telefono y lo siguiente fue ver a Paulo y a 26 acercándose. Peligro.
Estaba fuera de mi. Todos mis favoritos estaban alli, me sentía libre y sana como no me había sentido en tantos años y era una noche mágica.
Por alguna razón que desconozco acabé sentada en Su regazo. Había varias mandíbulas en el suelo y yo había firmado una declaración de intenciones sin darme cuenta. Pero si lo piensas bien, sentarse en la pierna de alguien no tiene por qué significar nada. Seguro.
Cuando la siguiente parada es un club y las luces están muy apagadas, descubres que puedes volver a tener 17 años. Qué peligro.
Recuerdo a tres europeos bailando y restregándose como si no hubiese un mañana, y un cuarto horrorizado sin entender qué era aquello. Bailes latinos que Tom calificó de sexo con ropa.
Al día siguiente recuerdo llegar al trabajo despues de un viaje en taxi en el que por diez minutos tuve que tranquilizar a Tom diciéndole que aquello era normal, y encontrarme las miradas de escrutinio de todos los que estaban alli.
Estoy segura de que estaba aun borracha cuando saludé a Tom y Paulo. Y ellos tambien.
Pero cuando Charlie tuvo oportunidad, no esperó diez segundos. "Ya he oido que ayer te estabas restregando con 26". Por supuesto. Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta las moscas. Y como 26 era soltero y yo no, que desgracia que hubiese bailado con alguien asi.
Me hace gracia recordarme intentando explicarle a Charlie que los de sangre latina mediterranea bailamos pegados y que eso no significa nada. Simplemente es la manera en la que nos comunicamos. Me pregunto si yo me lo creí en algun momento.
Creo que aquella noche me dividí en dos. Estaba yo, la que siempre había sido y de la que aun queda un pequeño remanente, y Xandra. Y creo que Xandra supo aquella noche que era el comienzo del fin y tenía que tomar decisiones muy importantes muy pronto.
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