La segunda noche
Por supuesto tras una primera noche, tuvo que haber una segunda.
Despues de un miércoles cualquiera en el que recuerdo muy bien estar en Cosy club mirando sus ojos pensando que estaba cometiendo muchisimos errores, mientras el me decía que la luz de la vela en la mesa me hacia preciosa.
Aquel dia le dije que quiza iba a hacer horas en la cocina, y el me dijo que creia que seria un error. Qué poco sabiamos.
Despues de pedir dos cocteles y enterarnos de que las Iguanas cerraba en veinte minutos, tuve que beber aquellos chicos como si fuesen agua. Estaba viendo doble.
Y al salir, la primera prueba. 26 se me plantó delante de la nariz e intentó besarme.
"Pero qué haces??"
Os juro que necesité toda la fuerza y sobriedad que no tenía para convencerme a mi misma de que tenía que hacerle la cobra y no besarle, y de que en realidad no quería.
Recordando todas las veces que se quedó a esperar mi tren y yo estaba temblando, creo que estuve enamorada de él desde el mismo momento en el que cortando champiñones con Erion, me hablaba de lo bueno que era en la cocina. "Y ademas habla tres idiomas, que listo es"
En aquel momento, mientras mi yo libra complacedora y mi yo con una hipoteca con alguien más tenian una batalla campal, me di cuenta de que tenia que tomar una decision importante. Pero senti que estaba en un callejon sin salida. Tenia que ser fuerte en la manera en la que no lo habia sido en Madrid, y tenia que demostrarme a mi misma que no era mi padre y que habia aprendido de mis errores. Ademas, sabia muy bien que si caia una vez seria imposible salir del bucle.
El camino a la estación de tren fue muy silencioso y raro. Pero de repente lo volvio a intentar. Y yo ya no sabia como apartarme. Pero lo hice. Lo hice otra vez por respeto, ya no a mi pareja, si no a mi.
El siguiente dia que salimos, un sabado, fue sin Paulo. Tom, 26 y yo.
Era raro porque yo sabia lo que pasaba, pero Tom no y la tensión se podía cortar con un cuchillo. Y entonces, hacia el final de la noche, lo inesperado. Mientras Tom se escapa al baño, 26 me pone la mano en un lugar que esta fuera de cualquier limite de amistad, y me demuestra asi que las bromas de Erion no eran ya bromas y el estaba en una mision que no iba a parar. Mierda.
Cuando Tom volvio me fui corriendo al baño.
En el cubiculo, con todo dando vueltas, queria vomitar. Estaba atrapada en una situacion en la que queria estar tan apasionadamente, pero no podia. Que iba a hacer? La persona a la que deseaba tan locamente acababa de firmar una declaracion de intenciones increible, y yo no podia hacer nada.
A punto de salir de la discoteca, la noche acabó con él pidiendome un chicle, pero no uno nuevo si no el que yo estaba masticando, y lo cogió de mi boca sin tocarme. Estaba a punto de explotar. Pero eh, yo he hecho eso mismo con limas y hielos con 17 años, con amigos, y no significó nada. Quizá ahora tampoco lo hacía. Simplemente eramos europeos y nos gustaba jugar.
Cuando llegué a casa despues de media hora de reflexionar en el taxi, me metí en la cama y me di cuenta de que no echaba de menos a mi pareja. Que quería que se volviese de vacaciones pronto. Y ahi lo supe. Se habia acabado hace mucho tiempo, pero no lo quería ver.
No había hecho el primer aniversario de firmar la compra de la casa y yo ya quería marcharme. Cómo cojones iba a hacer algo asi? Estaba asustada y horrorizada, pero habiamos llegado al punto sin retorno y sabía lo que tenía que hacer.
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