El camino a Prosperidad (parte 1)

Podria empezar por el principio, pero prefiero ir como salga, que siempre es más artistico.
Siempre he tenido el pequeño resentimiento, la pequeña idea tóxica, de que era todo mentira y realmente yo solo era alguien intentando hacerme dueña de un logro que no era mio.
Cuando Ian me pidió que llamase al numero de emergencia de la policia aquella noche, sabia que la habia liado.
Le habia dado una cerilla encendida a un ex-pirómano, y habia tenido un presentimiento aquella misma noche, de que el fuego se habia prendido de nuevo.
Tuve tantos sentimientos a la vez, que fue dificil sentirlos todos. Y será aun mas dificil explicarlos, porque me arrepenti de la mayoria.
Primero, un sentimiento gigantesco de culpa. Si no hubiese dicho nada, Ian no habria ido a las escaleras. 
Segundo, culpa con alivio, el peor. Quiza esto era exactamente lo que necesitabamos para que las cosas cambiaran. Pero a que precio? Yo no le habia pedido que fuese, pero si no hubiese dicho nada, el no habria ido. Si hubiese investigado mas y hubiese descubierto que habia dos en vez de uno, las cosas habrian pintado mejor para él. Pero en ese caso, no habria acabado siendo la herramienta que necesitabamos para conseguir lo que queriamos.
Tercero, preocupación. Despues de un audio en el que decia que llamase a la policia, sin aliento, no se oye más. Sin respuesta. 
Pánico absoluto que disfraza otra capa de culpa. Cómo podría vivir con la carga de alguien herido seriamente por haberle alertado de algo a lo que sabia que iba a reaccionar?
Cuarto, alegria, y despues mas culpa. En el momento en el que supe lo que habia pasado, tambien supe que habiamos ganado. Con una situacion semejante no podian denegar seguridad.
Todo este tiempo, hasta hoy, he sentido que Ian fue la unica herramienta para conseguirnos lo que tanto habiamos anhelado, pero ciertamente estaba intentando disuadir varios sentimientos con los que quiza no podia lidiar. 
Tan pronto como Ian volvio a casa y estaba tan a salvo como podia estar, me puse a escribir la mejor obra de arte en un email que ha salido de mis dedos. Todo el mundo iba a recibirlo y, a la mañana siguiente, todo iba a cambiar para nosotros.
Pero, quien era ese "mundo"? Ese mundo no era lo que le pasó a Ian. Ese mundo lo encontre yo. Lo encontré yo pasando por Northparade aquella tarde, cuando descubrí lo que era un concejal. Era la policia, que Dave encontró. Eran todos los miembros de la administracion del edificio que encontré, que Andre y yo perseguimos hasta que él se marchó. 
Quería quitarle peso a mi parte, ahora entiendo, porque si le daba a Ian toda la heroicidad, entonces el era la unica herramienta para haber conseguido lo que buscabamos y no habia sido en vano, asi que podia sentirme menos culpable. Pero en realidad, yo fui la herramienta que divulgó la información a todas las fuentes relevantes y necesarias, y eso fue tan llave como el que el evento ocurriese, ya que si nadie lo hubiese declarado, no hubiese pasado nada.

No fue un trabajo de dos dias. Fue un tunel, a veces imposible de caminar por oscuro, humedo y terrorifico, que caminamos juntos. No solo Ian. No solo yo. Todos y cada uno de los elementos de unas escaleras que han formado parte de la historia más horrenda de mi vida. 
Y, que siento sobre ésto? No podría dar más gracias por haberlo vivido, porque no sería ni la mitad de lo que soy hoy sin ello. Fue el punto determinante de mi crecimiento personal. Fue la vivencia que me hizo sentir que podia marcar la diferencia.

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